Nota

Ciudades del futuro

4 diciembre 2019

La innovación y la sustentabilidad serán los principales ejes de las ciudades del futuro, las cuales deben adaptarse a las nuevas exigencias sociales y ambientales. Será necesario contar con mejor infraestructura y la planeación necesaria para garantizar un impacto social, medioambiental y económico positivo, lo que demanda el surgimiento de asentamientos humanos que sean sostenibles, inteligentes y garanticen un mejor uso de los recursos.

Sustentabilidad: Se debe asegurar el uso responsable y eficiente de los recursos mientras se contribuye al bienestar de los ecosistemas, a través del cuidado del medio ambiente. Es crucial que se consideren: la incorporación de redes de vehículos compartidos y ciclovías, sistemas eficientes de energía, residuos, de uso de agua, y edificios con sistemas de calefacción, refrigeración e iluminación más eficientes. Un ejemplo de sustentabilidad es la ciudad de Songdo, en el suroeste de Seúl, Corea del Sur, donde los rascacielos convierten la energía solar y los residuos son procesados en tuberías subterráneas para reciclar y quemar combustible, además, en dicha ciudad no se usan vehículos de combustión interna, el 100% de sus 100,000 habitantes se transportan en bicicleta, autos eléctricos o en el sistema público.

Accesibilidad: Una configuración urbana más productiva y socialmente integradora será pieza fundamental para el bienestar humano. Las ciudades del futuro deben garantizar una estructura espacial que permita acceso, movilidad y aprovechamiento para cualquier persona independiente de sus capacidades físicas, cubriendo inicialmente las áreas motriz, visual y del habla. El uso de rampas, señalizaciones braille y personal público capacitado en lengua de señas son algunas de las iniciativas básicas.

Eficiencia energética: Se incorporará la construcción de edificios y ciudades en la que se utilicen materiales más eficientes, con un diseño inteligente que permita el uso de sistemas de calefacción, refrigeración, distribución de agua e iluminación que aproveche las condiciones climáticas naturales. Tendrán que utilizar fuentes de energía renovables e innovadoras, necesidad que, 19 de las ciudades más grandes de los países miembros de la ONU se comprometieron a construir edificios “carbono cero” para reducir significativamente los gases de efecto invernadero en 2040.

Resistencia: Sismos, inundaciones y otras condiciones climáticas requieren ser considerados y estudiados de forma específica para cada asentamiento, y con ello poder definir los materiales óptimos y consideraciones especiales por el tipo de suelo o ambiente, las ciudades del futuro se adaptan y aprovechan su entorno. En ese contexto, el uso de nuevos materiales, más resistentes y amigables con el medioambiente son imprescindibles. Cada vez veremos más estructuras resistentes a terremotos y sismos de alta intensidad como las que forman los edificios de Japón, con los estándares de construcción antisismos más rigurosos del mundo, o aplicaciones como el péndulo subterráneo gigante del edificio Taipéi 101, en Taiwán, que neutraliza el movimiento telúrico.

Estructuras inteligentes: Una ciudad inteligente facilitará la comunicación fluida de todos sus actores; la integración de las nuevas tecnologías de la información, la robótica y los sistemas inteligentes de transporte, además tendrá que basarse en la energía renovable. Ciudades como, Masdar en Emiratos Árabes Unidos se basan en una sostenibilidad capaz de satisfacer, de manera simultánea, necesidades de habitantes, empresas e instituciones, en aspectos operativos, económicos, sociales y ambientales.

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